A tres años de las versiones 2015

Ya han pasado tres años desde la publicación oficial de las nuevas versiones de las normas ISO 9001 e ISO 14001 y podemos afirmar que las empresas enfrentaron la transición con éxito. Sin dudas, la novedad más relevante fue incorporar el pensamiento basado en riesgos dentro de la gestión diaria de las actividades y supuso esfuerzos tanto de formación como de aplicación específica a las prácticas de las organizaciones...

 A tres años de las versiones 2015

 

Ya han pasado tres años desde la publicación oficial de las nuevas versiones de las normas ISO 9001 e ISO 14001 y podemos afirmar que las empresas enfrentaron la transición con éxito. Sin dudas, la novedad más relevante fue incorporar el pensamiento basado en riesgos dentro de la gestión diaria de las actividades y supuso esfuerzos tanto de formación como de aplicación específica a las prácticas de las organizaciones.

Para la mayor parte de las empresas que hemos acompañado en este proceso, el peso de la adaptación recayó en “la gente de calidad”, pero el pensamiento basado en riesgos sí que llegó a la dirección de las empresas y despertó su interés. En varios casos, la alta dirección percibió que podía sacar más valor del Departamento de Calidad, y no sólo limitándose a la calidad de productos y servicios, sino comprendiendo los riesgos y oportunidades del negocio. En este sentido, es una muy buena noticia, que implicará mayor profesionalismo, trabajo y exigencia para todos.

En otros casos, en organizaciones grandes, donde quizás por requerimientos legales de financiamiento existía una oficina de riesgos dentro de la gerencia de Finanzas, encontramos la grata sorpresa de caminos recorridos y prácticas establecidas para la identificación, evaluación y tratamiento de los riesgos. Esto también resultó una muy buena noticia: integrar las diferentes perspectivas y los esfuerzos realizados previamente motivó a los involucrados y satisfizo a la dirección, quien pudo visualizar una herramienta más para la gestión diaria de la empresa y para el aterrizaje concreto de los desafíos estratégicos que enfrenta.